1 de julio de 2026
Por: Emanuel Moya

Me causa tanta curiosidad cuando la gente dice: "No tengas MIEDO".
Y yo no sé si es que se nos olvida que el MIEDO es una emoción humana que no se va así por así; además, es la emoción que sentimos con más intensidad.
¿Y para qué sirve?
Para mantenerte con vida, cariño. Para mantenerte a salvo del peligro, pues sin ella las posibilidades de tu supervivencia se verían seriamente afectadas.
El caso es que el MIEDO no se va a ir NUNCA. No se trata de no tener MIEDO; se trata de saber gestionarlo. ¿Dejas que el MIEDO te paralice o actúas con él encima? ¿Aceptas tus emociones o rehúyes de ellas? ¿Te controlan ellas a ti, o tú a ellas?
No puedes decirte a ti mismo que no tienes MIEDO cuando sabes, muy en el fondo, que estás a punto de hacerte en el pañal. Recuerda: en psicología, lo que se resiste, persiste.
Así que la idea clave no es no sentir ese MIEDO, pues es IMPOSIBLE. La verdadera clave es ACEPTAR ese MIEDO y actuar a pesar de él. Porque ahí ya no estás batallando con tu mente; LA ESTÁS PONIENDO DE TU PARTE.
¿Por qué?
Aquí te va la respuesta, cariño: la confianza no la tienes antes de actuar, aparece después de tomar acción. Lo vas a sentir cuando tengas esa conversación incómoda pero necesaria, cuando de verdad dejes las excusas atrás y empieces ya a trabajar en ese proyecto, cuando hables con alguien que te llama la atención, cuando hables en público aunque el pánico te corte la respiración (si es una habilidad que quieres desarrollar, claro está). En síntesis, cuando decidas ir a por lo que quieres.
Para eso debemos ser valientes.
Y cito aquí a un usuario de Reddit con un comentario muy acertado: "Lo que sugiero es algo que se siente como confianza, pero en realidad es mejor: VALENTÍA."
Valentía significa que no estás 100% seguro del resultado de lo que estás a punto de intentar, pero aún así lo intentas, aun así sigues adelante.
Cuando admiramos a ciertas personas por su confianza, a menudo no es confianza lo que tienen, sino valentía.
Esa decisión no depende de tu nivel de valentía en abstracto. Depende de que la próxima vez que se abra la ventana, actúes antes de que tu mente te dé quince razones para no hacerlo.
Recuerda:LA ACCIÓN PRECEDE A LA CONFIANZA, Y PARA GANAR CONFIANZA NECESITAS VALENTÍA, NECESITAS ACCIONAR.
En otras palabras:
LA ACCIÓN PRECEDE A LA CONFIANZA Y LA CONFIANZA PRECEDE A LA ACCIÓN: ambas se retroalimentan, se dan feedback y se complementan como un rico complejo vitamínico.
Deja una respuesta